domingo, 14 de agosto de 2011

Cuarenta Días en un Desierto

Todo por ver e intentar hablar con un ángel de la guarda



Ver a un ángel es aún más fácil que hablar con él. Basta creer en los ángeles, necesitarlos y ellos se mostraran brillantes como el resplandor de la mañana y cumplirán la tarea de guiar y proteger a la persona.



40 días paso un hombre y su esposa en un desierto en Mojave para poder ver a su ángel de la guarda. Ellos estaban buscando a las Valkirias que son 8 mujeres mensajera de los dioses, ellas lo guiaron para que pudiera ver a su ángel de la guarda, tenía que romper un acuerdo, aceptar un perdón y hacer una apuesta que fue en la noche en lo alto de montaña. Aposto toda su fe en Dios, en la vida y en su trabajo, aposto que cuando abriera los ojos el ángel se  mostraría y cuando los abrió tenía delante de él el desierto
Paulo y su esposa Chris caminaron mucho por él desierto ya estaban cansados y decidieron quitarse la ropa siguieron caminando, pero querían dormir cinco minutos ambos vieron una camioneta aparecer en el camino él hombre iba en dirección a ellos, Paulo y Chris obedecieron al señor porque tenían pereza de discutir él les ordeno que bebieran agua así no tuvieran sed. Cuando ellos despertaron tenían una aguja en el brazo recibiendo suero
Took, un chico de veinte años  ya él había visto su ángel y había hablado con el , dijo “cuando ellos se quitaron la ropa el agua del cuerpo comenzó a evaporarse. No hubo tiempo para sudar a causa del clima completamente seco en quince minutos, ustedes ya estaban deshidratados, solo una leve sensación de desorientación vendría siendo el cansancio que es la muerte que llega. Tu ángel uso aquel hombre para que él pudiera estar ahí justamente en el momento en que ellos lo necesitaban. Esto es un milagro”
Vahalla, una de la Valkirias, aclaro “los ángeles son visibles para quien acepta la luz rompe el acuerdo con las tinieblas” el acuerdo de Paulo fue abandonar sus sueños a partir del momento en que ponga los pies allá afuera y dijo “rompo el acuerdo. Dios tiene el derecho de destruirme. Yo no tengo ese derecho”
Su ángel se sintió contento
A Paulo le faltaban once días para regresar a Brasil ya el rompió el acuerdo, para aceptar el perdón la valkiria lo cito en la noche en el cañón de oro para el ritual que derrumba los rituales. Acepto el  perdón solo le faltaba hacer una apuesta. Paulo cuenta “veré a mi ángel, sé que lo veré, hice la apuesta, los ojos comenzaron a llenarse de agua el milagro había sucedido, la apuesta que había hecho era la correcta, este es tu rostro mi ángel de la guarda, estuviste siempre frente a mí y casi nunca te reconocí”
Paulo recuerda lo que le dijo su ángel “mira a tu alrededor esta es mi cara, soy el sitio donde estés, mi manto te cubrirá con los rayos del sol en el día y con el brillo de las estrellas por la noche”  Paulo antes de irse a Brasil quiso que el lugar quedara marcado será para siempre uno de sus lugares sagrados  son sitios individuales
El mundo se transforma y nosotros somos parte de esa transformación. A pesar de las injusticias, a pesar de que nos sucedan cosas que no merecemos, a pesar de sentirnos incapaces de cambiar lo que está mal en la gente y en el mundo, el Amor sigue siendo más fuerte , y nos ayudará a crecer. Y sólo entonces seremos capaces de entender las estrellas, los ángeles y los milagros.